Las empresas españolas aprueban por los pelos en su proceso hacia la transformación digital. Sin embargo, la construcción y el sector inmobiliario aún tienen mucho que trabajar para conseguir el aprobado. Al menos, es lo que se desprende del informe Bankia Índicex 2016 sobre la competitividad digital de las compañías.

La digitalización de las organizaciones orientadas hacia la construcción o las actividades inmobiliarias es una máxima para Prinex Real Estate como principal proveedor de soluciones tecnológicas para estos mercados. Un camino que avanza progresivamente pero que aún tiene muchos kilómetros por recorrer. “Aunque pueda parecer una calificación floja, no lo es. Se han analizado 100 parámetros distintos y conseguir un 5 es muy exigente”, explica Juan Luis Vidal, director corporativo de pymes de Bankia. Además, las empresas que operan en la industria inmobiliaria han partido de años de estancamiento en los que la escasa actividad no ha permitido adaptarse a la nueva era de lo digital, como sí ha ocurrido en otros sectores, que han podido dar estos pasos al tiempo que el usuario pasaba de pensar en analógico a hacerlo en digital.

Juan Luis Vidal sostiene que:

“El posicionamiento, la experiencia de usuario y la analítica web son las áreas donde el inmobiliario obtiene mejores calificaciones, al otro lado, marketing inmobiliario digital, redes sociales y comercio electrónico son las asignaturas pendientes. Es un hecho que las nuevas tecnologías están revolucionando todos los procesos dentro del sector de la construcción: desde la proyección de edificios que utilizan tecnologías aplicadas o la domótica, hasta las más modernas infraestructuras y ciudades inteligentes interconectadas digitalmente. El desarrollo tecnológico está transformando también la productividad de todas las actividades del sector, adoptando nuevas herramientas que racionalizan los costes de producción, mejorando la organización del trabajo e innovando en los servicios posventa. Sin embargo, el sector de la construcción ha emprendido su camino hacia la digitalización con menor celeridad que el resto de actividades económicas”

Y es que según el informe, el 40% de las empresas dedicadas a la construcción no utiliza internet como canal de venta y sólo tres de cada diez permiten la compra de servicios o productos a través de su web. Un punto de vista de la página web como un mero escaparate que otros sectores ya han superado orientándose en mayor medida hacia la experiencia con el usuario como parte del producto y su estrategia de venta, análisis de la demanda y personalización. Las bases de datos son la clave del presente y del futuro para ganar competitividad, y cuánto más capaces sean las empresas de identificar el producto que espera su público y la utilidad que le va a dar, mayor será la competitividad.

En el futuro inmediato, el estudio señala a las redes sociales como forma en que los ciudadanos toman decisiones de compra y obtiene valoraciones de otros usuarios, y a los dispositivos móviles como soportes a los que adaptar la web convencional a los hábitos de los consumidores sin alterar negativamente las prestaciones.

El proceso de digitalización continuará avanzando de forma imparable consolidándose en todos los sectores empresariales, dicha transformación no será una opción, sino un camino necesario para la supervivencia en el que obtendrán mayores ventajas competitivas aquellas organizaciones capaces de adaptarse a las soluciones tecnológicas que tienen a su alcance.